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7ma edición- 2024.
Esta exhibición es la cosecha visual de un año de exploración creativa desarrollada desde el espacio taller. Es allí donde forjamos relaciones interpersonales que nos funcionan como herramienta para el fortalecimiento del vínculo colectivo.
El bordado, en este escenario, se convierte en artefacto de memoria y portador de narrativas que trascienden lo individual, haciendo de cada historia un fragmento vital que enriquece el todo.
La poética visual que se despliega en cada pieza nos propone reflexionar sobre la profunda conexión entre los humanos y lo más que humano.
Las diferentes materialidades, paletas y soportes nos invitan a experimentar el encuentro entre la realidad y la imaginación, entre lo cotidiano y lo asombroso, lo doméstico y lo público
Facundo Matiaude
Bordando el recuerdo
Paneles de tela aida bordados, tul impreso, registro de proceso.
Esta no es una obra terminada, es curioso, porque el duelo tampoco lo está terminado nunca. Es siempre un ida y vuelta con la memoria, de ir construyendo recuerdos, desenterrando ideas, rearmando a esa persona que ya no está.
Este bordado se encamina a ser de un lado un texto donde veo también la figura de la imagen, y del otro lado imagen, donde veo el revés del texto. Ese vaivén es el que vivo de cruzarme con objetos y pensar recuerdos, pensar recuerdos y traer objetos. Y ese ciclo constante de vivir con los muertos mediante el ida y vuelta de los recuerdos, me parece una manera linda de tenerlo presente a él, a mi padre. Por todo esto también, es un ritual propio de tejer el recuerdo, ponerle atención, edificarlo a él con mi memoria y juntar todo eso en un monumentito de hilos. Un ritual para no olvidar nunca.
Facundo Matiaude
Mensajes públicos de ternura (tbd)
Tela aida bordada en punto cruz, fotografía
Mensajes que no mandé. Mensajes que me enviaron. Mensajes que efectivamente he apretado send. Mensajes que tal vez me he inventado o he pedido prestados. Una catarsis de ternura y sensibilerío en cientos de puntos, pero simple. Y esa simpleza cariñosa es la que añoro ver en las calles. Así que agarro esos mensajes que me han alegrado el día, me han hecho suspirar o ayudado a barrer la tristeza, y los voy dejando en columnas, carteles o espejos de Montevideo. Voy bordando mi pequeño manifiesto público de color y ternura.
Natalia Ríos
Enhebra: ensayo con pelo.
Bordado con pelo sobre tela
El pelo, que crece, se enreda y persiste acá se convierte en metáfora del tiempo: un ensayo de lo que permanece y lo que cambia en mi.
Pelo que se pone blanco, que se cae y que vuelve a nacer.
¿Es posible enhebrar el tiempo?
En cada puntada una exploración de este hilo íntimo que me trae recuerdos de nuestra naturaleza circular.
Lucia Aranda
Culto a la tierra
Barro alfarero, elementos naturales y bordado.
En Culto a la Tierra, elevo mi voz hacia la naturaleza para rendirle homenaje y generar conciencia sobre el daño que hemos causado. Mi obra es una declaración de fe en los elementos : la tierra que sostiene, el fuego que transmuta, el agua que fluye y el aire que oxigena.
Para mi, la naturaleza no es solo el lugar que habitamos; es mi religión. Es un espacio sagrado que simboliza la conexión entre lo divino y lo terrenal. En ella deposito mi fe, sabiendo que es el único refugio capaz de darnos equilibrio. Los ciclos naturales nos enseñan a renacer, a transformarnos, a entender nuestra vulnerabilidad y nuestra responsabilidad.
Reconocer la naturaleza como la divinidad que nos sostiene es, para mí, un acto de reverencia y agradecimiento, pero también de acción: un grito de resistencia ante la indiferencia y un llamado a reconocer que somos parte de un todo que necesita ser sanado, para que podamos vivir en armonía con lo que nos rodea.
Serrana Dibarboure
Desde mi útero
Manteles de algodón heredados bordados con hilos de algodón
Desde el dolor de mi propio útero herido, me acerco a mi linaje y me pregunto: ¿cuánto dolor cargaron en sus partos, en sus ciclos, en sus silencios? “Desde mi útero” nace de una necesidad profunda de escuchar y de sanar, de darle forma al sufrimiento que, como mujeres, hemos heredado y que llevamos con nosotras en el cuerpo.
Estas piezas intervenidas pertenecieron a mi abuela, y en ellas entrelazo mis puntadas con las de ella, imprimiendo las palabras que quizás nunca hubiera podido expresar. Bordar se convierte en mi forma de conectar con lo que me atraviesa, de darle un sentido nuevo y de resignificar.
Bruno Pesce
La danza de abrir y cerrar
Bordado libre sobre lienzo | animación stop motion
Cada puntada bordada traza el viaje interno de mirar hacia adentro, de descubrirse a través de la acción de observar. También lleva consigo el poder del juego que surge con la excusa de animar dibujos mediante el bordado.
Todo esto no es un acto definitivo, sino un ciclo perpetuo de apertura y cierre, uno más de los tantos que transitamos en un día, en un año, en la vida. Mi proceso, cuadro a cuadro, recrea este gesto como una invitación a la autoobservación. Al abrir, el ojo busca la verdad; al cerrarse, asimila lo que ha encontrado.
Paradójicamente otras veces son los ojos que, al abrirse, en vez de darnos luz nos encandilan, llenándonos de información infortuita y prescindible, teniendo así que apagar los ojos para poder: ver, sentir, ser. Este ritmo constante refleja cómo, en el balance entre claridad e introspección, nace el verdadero despertar.
Inés Pascale
Nudos
Bordado sobre cerámica esmaltada
Bordado con hilos de algodón sobre funda de almohadón antiguo bordado.
Por resistirme y no ser flexible, llegan los ahogos.
En Nudos, exploró la tensión entre la cerámica y el textil. Estos materiales reflejan la búsqueda de equilibrio entre lo que resiste y lo que se adapta, entre lo fijo y lo que aún es capaz de transformarse.
Para desanudar repito mi mantra, este ahogo no es mio, este ahogo no es mio, este ahogo no es mio….
Laura Nuñez
Afiche de autoayuda.
Afiche serigrafiado, bordado con hilo perlé de algodón sobre papel Favini.
En un mundo lleno de “frases rosa", “motivacionales” e “inspiradoras” me quedo con la ironía y el humor. Juego con las características gráficas y simbólicas de estos afiches para despedir un año de mierda.
Victoria Carballal
Tierra_ofrenda.
Piezas bordadas tridimensionales
Luego de cuatro años trabajando los elementos, cierro un ciclo. Sé que nada tiene un final en sí mismo y que todo lo que surge de la tierra vuelve a ella.
Esta es mi ofrenda, un acto de agradecimiento a todo lo que existe: a los elementos, sus cualidades y misterios. A los ancestros que ya son tierra, a cada brote, microorganismo, criatura y micelio que habita este mundo. A través de mi práctica, ofrezco lo que soy y lo que creo con mis manos, con la esperanza de honrar lo que siempre nos sostiene.
Gracias por todo lo aprendido y disculpas por el olvido.
Equipo
Curaduría: Ana Gotta
Coordinación y producción: Virginia Sosa
Diseño gráfico: Francisco Cunha
Registro fotográfico: Candela Canabillas
Registro audiovisual: Cami Becchino